A
mediados de los años 60, Pedro Pí era un afamado piloto de
trial y motocross. Fue 7 veces Campeón de España de MX y
primer Campeón de España de Trial. En el año 1974,
su hijo Ot tenía 4 años y como cualquier niño de su
edad quería una bicicleta. Su padre (Pedro Pí) le compró
una, con tan mala suerte que se la robaron al poco tiempo. Un año
más tarde, y siguiendo su pasión trialera, decidieron comprarle
al pequeño Ot una bicicleta para poder ir por la montaña.
Pedro se fue a El Corte Inglés a comprar esa bicicleta y le dijeron
que una bicicleta de esas características no existía. No
conforme con esa respuesta, se fue a ver a su cuñado que regentaba
una famosa tienda de motos (Motos Isern). La respuesta fue la misma.
Convencido
ya de que esa bicicleta no existía decidió, aprovechando
que era el jefe de desarrollo de producto de Montesa, fabricar su propia
bicicleta y ya que la fabricaba, hacerla bien hecha y en serie. Esa bicicleta
fue la Montesa T-05.
El primer
prototipo de esa bicicleta iba a ser diseñado de acuerdo a una geometría
para poder conducir derecho (como el trial en moto). Con esta bicicleta,
el pequeño Ot consiguió realizar un giro muy cerrado en el
jardín de su casa sin poner los pies en el suelo, cosa que nunca
consiguió hacer con aquella primera bicicleta que le robaron. Rápidamente
Pedro Pí se dió cuenta del potencial de aquello y fotografió
a Ot subiendo un escalón de 18 cm (levantó la rueda delantera
y, moviendo el cuerpo hacia delante, subió la rueda trasera sin
poner los pies).
Esta
fotografía fue durante muchos años el logotipo promocional
de las bicicletas Montesa. Haciendo honor al buen catalán, Pedro
Pí se dió cuenta de que aquella bicicleta estaba limitada
a niños pequeños y decide hacer una bicicleta de 20 pulgadas
(T-10). Para probar esa bicicleta necesitaba un piloto probador y se la
hizo probar a un joven Carlos Más (ex-piloto dakariano) que en aquellos
momentos era piloto oficial de Montesa.
Cuando estuvieron listos los primeros prototipos, se los enseñaron al Sr. Permanyer (dueño de Montesa) que se interesa mucho por el tema aunque le dice a Pedro que Montesa, como fábrica, no se puede involucrar en el tema . Montesa pagará todos los gastos pero la fabricación tendrá que hacerse fuera de la fábrica (horas extras). Al cabo de un año, debido a la complejidad de la bicicleta, todos los moldes, piezas, etc.. ya estaban fabricados. Cuando la bicicleta ya estaba fabricada, Jaume Argemí, le habló a Pedro de un chico de Sant Feliu de Codines que tenía una bici parecida a esa y que hacía trial. Este chico es Andreu Codina y fue uno de los primeros pilotos de Montesa en el Trialsín.
Mientras sucedía todo esto, Pedro había ido confeccionando un reglamento parecido al del trial pero adaptado a la bicicleta. Este reglamento fue presentado al Consejo Superior de Deportes para que considerasen si aquel deporte pertenecía al ciclismo o a la moto. Al poco tiempo, Pedro recibió una llamada del Sr. Soriano (federación de motociclismo) diciéndole que el Sr. Lluís Puig (Presidente de la federación de ciclismo) le había traspasado el tema del reglamento, por lo que deciden hacer una reunión tripartita. Pedro Pí se fue a Madrid, y primero se fue a la federación de motociclismo. Desde allí, habló con el Sr. Puig que les dijo que él se encargaría del tema. Al final aquel deporte entró en la federación de ciclismo con la condición, por parte del Sr. Puig, de que fuera el mismo Pedro el encargado de estar al frente de todo. Pedro le contesta que él no puede ser porque es parte interesada (al trabajar en Montesa), pero todos piensan que eso será una ventaja para el deporte. Aquel deporte pasaría a llamarse TRIALSIN (sin motor, sin ruido, sin humo, sin .......).
Al cabo de
muchos años, la evolución del Trialsín se estanca.
El Trialsín no llegaba a todos los rincones del Mundo tal y como
se pretendía. La Federación Española de Ciclismo siempre
consideró al Trialsín como algo impuesto y se convirtió
en el hermano pobre del ciclismo. Quién verdaderamente hacía
funcionar el Trialsín eran los delegados. La Federación siempre
se quedaba atrás.
En el Campeonato
del Mundo de Andorra (no puedo precisar año), se presionó
a Pedro Pí para que organizase una reunión con los delegados
para hablar sobre el poco apoyo que recibían de la Federación.
Asistieron 13 delegados que aprobaron por unanimidad (12 a favor) el crear
una Federación propia. El Sr.Josef Dressler (República Checa),
se ofreció voluntario para realizar los trámites necesarios
para crear una Federación Internacional de lo que pasaría
a denominarse BIKETRIAL. Se crearon las diferentes federaciones internacionales
y el Biketrial sigue, hoy en día, creciendo y creciendo.
¿ POR QUÉ SIGUE EXISTIENDO EL TRIALSÍN ?
La reunión
que se celebró en Andorra fue de carácter internacional.
La reunión de los delegados españoles, aún no celebrada,
tendría que decidir si España seguiría el plan internacional
de escindirse del Trialsín. Se celebró una reunion en la
localidad catalana de Berga y, después de haber hecho consultas
sobre la viabilidad y financiación del tema, se aprobó por
unanimidad pasarse al Biketrial. Se encargó al Sr. Pep Bonet la
redacción del acta de decisión (había votado a favor),
pero dos días después de la reunión, el Sr. Bonet
llamó a Pedro Pí para decirle que lo había pensado
mejor y que todo aquello era un error, que era mejor seguir en la Federación
de Ciclismo. Se despidió deseándole a Pedro mucha suerte
con el Biketrial.
El Sr. Bonet
consiguió convencer a la Federación de Ciclismo de que siguieran
con el Trialsín a través de él pero 3 años
más tarde, Pep Bonet reconoce que el Biketrial es una realidad (por
pilotos, nivel, .......). Esta postura reforzó mucho al Biketrial.
El testigo
que dejó Pep Bonet, lo recogió Ginés Mataró
para tirar adelante con el Trialsín. Al igual que el Sr. Bonet,
reconoce más tarde la realidad del Biketrial y vuelve con su hijo
(Ramón Mataró) al Biketrial.
Actualmente,
el Sr . Pinedo es el encargado de tirar del carro del Trialsín en
España hasta...
Recogido por Enric Gibert
del propio Pedro Pí el 2 de Diciembre de 2000